en

24 chistes tan malos que no pararás de reír

Chistes malos

Los chistes cortos son una de las mejores formas de arrancar una sonrisa y que nuestro ánimo cambie en sólo unos minutos. Son un tipo de bromas basadas en el humor directo, con sorpresa y un cierto tono incisivo.

Todos los que no tienen demasiada memoria, encuentran además en este tipo de chistes las mejores opciones para contar a amigos y compañeros de trabajo.

¿Quieres echarte unos minutos de risas o sorprender a tus conocidos con unas bromas muy divertidas? No te pierdas esta primera selección con más de 20 chistes para no parar de reir:

– Hola, quería estos zapatos.
– Dígame su número.
– Oh! 651862…
– No! Número de zapatos!
– Ah! Quiero dos.
– Por favor, atiende tú a la rubia.

———-

– Ha dicho el doctor que lo mejor para curarme el dolor de garganta es un striptease.
– Un Strepsils.
– Joder, Paqui, le quitas la ilusión a cualquiera…

———-

—Hombre, Juan, cómo has cambiado.
—Yo no soy Juan.
—Más a mi favor.

———-

– Qué maravilla, el cuadro que tienes colgado en esa pared!!
– Es un Murillo.
– Pues en ese murillo.

———-

-Papá, ¿qué es la droga?
-Algo que te hace la vida imposible y una vez que empiezas no puedes dejarlo.
-¿Como mamá?
-¡ Ven que te abrace, hijo!

———-

—No sé qué me pasa, doctor, pero en seguida pierdo los nervios y me pongo a insultar a todo el mundo.
—Está bien, cuéntemelo todo.
—¿Y qué cree que estoy haciendo, pedazo de imbécil?

———-

-¿Qué tal lo de tu adicción al sexo?
-Te hice caso, me puse en manos de profesionales.
-Claro, hay psicólogos muy buenos.
-No me has entendido

———-

– Carmen, no quiero presionar pero necesito una respuesta AHORA, ¿él o yo?
– Él.
– ¡Te doy dos días más!

———-

-Un placer venir a su mutua.
-Es mutuo.
-Un placer venir a su mutuo.

———-

– Papá ¿me ayudas con el examen de historia?
– Claro.
– ¿De dónde venimos?
– Del Carrefú
– ¿Es muy caro un profesor particular?

———-

– ¿Te gusta la música clásica?
– Me encanta.
– ¿De Verdi?
– ¡Te lo juri!

———-

– ¿Cuántas horas dura tu jornada laboral?
– Ocho.
– ¿Computadas?
– Con putadas, once.

———-

– Oiga, ¿el otorrino va por número?
– Van nombrando.
– Qué gran actor, pero no me cambie de tema.

———-

– Qué gordas y feas son tus hijas
– ¡¡¿Cómo osas?!!
– Exacto

———-

—Espero que esta vez hayas estudiado para el examen.
—Por supuesto.
—Háblame del Tercer Reich.
—¿El de la mirra?

———-

—Doctor, tengo todo el cuerpo cubierto de pelo. ¿Qué padezco?
—Padece uzté un ozito.

———-

– Mi Paco aprendió a conducir autobuses por sí solo.
– ¿Ah! Es autodidacta?
– No, no, es autobusero.

———-

– ¿Se quedará a dormir?
– Sí.
– Quizá debería saber que la casa está encantada.
– Ah, pues dígale que a mí también me hace ilusión quedarme.

———-

– Y para terminar la entrevista…, dígame cuáles son sus hobbies preferidos.
– Bilbo, Frodo y Samsagaz.

———-

– ¡Qué bien nadas! ¿Puedes imitar a una sirena?
– ¡¡¡PIRUBÍ, PIRUBÍ, NINO, NINO, NINO, PIRUBÍ, PIRUBÍ!!!
– Menos mal que eres guapa.

———-

– Mi sargento, ya están colocados los pivotes para el control.
– Conos
– Mo sorgonto, yo ostón colocodos los povotos poro ol control.

———-

– Mi papá hizo la escuela primaria y la secundaria.
– ¿Y la universidad?
– No, ahí contrataron a otro albañil…

———-

– Mi mujer quiso salir a la cubierta del yate y se golpeó con la ventana.
– Escotilla.
– Muchísimo y además torpe que te cagas.

———-

– Tú traes las birras, tú ginebra, tú Fanta, tú algo de papeo…
-¿Y yo?
– Tú ron.
– ¿De Suchard?
– Mejor no vengas.

 

¿Quieres más chistes malos? !Aquí tienes otra entrega!


Un comentario

Deja una respuesta

Un ping

  1. Pingback:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mozart sí se llamaba Amadeus

Mozart SÍ se llamaba realmente Amadeus

Bebés riéndose

Una madre deja a sus hijos solos en la cocina y el resultado es divertidísimo