
Durante años parecía un objeto definitivamente enterrado por el smartphone. Sin embargo, el iPod está volviendo a aparecer en redes sociales, búsquedas de Google y vídeos virales. No porque Apple haya anunciado su regreso —dejó de fabricarlo en 2022—, sino porque cada vez más personas, especialmente jóvenes, están mirando atrás en busca de algo sencillo que el presente no les está dando.
El iPod vuelve… aunque Apple no lo haya hecho
Como señala el medio musical Jenesaispop, en el último año TikTok e Instagram se han llenado de vídeos de gente usando su antiguo iPod, mostrando modelos clásicos, haciendo unboxings o simplemente escuchando música sin distracciones. Las búsquedas del término “iPod” han aumentado de forma notable y las ventas de modelos de segunda mano se han disparado.
El fenómeno recuerda a lo ocurrido con el vinilo o el CD: formatos que parecían obsoletos y que han regresado no tanto por nostalgia pura, sino como reacción a una forma de consumo demasiado acelerada y saturada.
Una respuesta al cansancio digital
La clave de este revival no está en la tecnología, sino en el contexto. Vivimos rodeados de notificaciones, feeds infinitos y estímulos constantes. Para muchas personas —incluida la generación Z—, el iPod representa justo lo contrario: un dispositivo que solo sirve para escuchar música.
Según un análisis publicado por Emily White en su newsletter Emwhitenoise, el iPod se está recuperando como una solución práctica al agotamiento digital. No tiene internet, no tiene anuncios, no tiene notificaciones y no hay algoritmos decidiendo qué escuchar a continuación.
Datos que explican el fenómeno
Los números respaldan esta percepción. De acuerdo con Emwhitenoise:
- Las búsquedas de “iPod” en Google han crecido de forma constante en el último año.
- Las ventas de iPods reacondicionados aumentan a un ritmo medio del 15% anual desde 2022.
- Alrededor de un 32% de los usuarios actuales de reproductores MP3 son Gen Z.
- Un 26% de los encuestados ha sustituido parcialmente el streaming por su iPod.
Lejos de ser solo nostalgia millennial, el iPod se está convirtiendo en una alternativa real para quienes buscan escuchar música sin caer en la espiral del móvil.
Escuchar menos… para escuchar mejor
Uno de los aspectos más repetidos tanto en el artículo de Jenesaispop como en el de Emily White es la idea de escucha intencional. Con el iPod no hay un catálogo infinito: hay una biblioteca finita, elegida por el propio usuario.
Eso implica decidir qué entra y qué no. Crear tu propia colección. Escuchar discos completos. Recuperar una relación más consciente con la música, lejos de playlists automáticas y recomendaciones algorítmicas. En el fondo, no es solo nostalgia: es una forma de escuchar música más lenta y consciente.
Cuando el iPod dominaba la forma de escuchar música
No es casual que este regreso apunte a mediados de los 2000. El iPod alcanzó su mayor popularidad entre 2006 y 2008, justo antes de que el smartphone lo absorbiera todo.
En aquel momento, escuchar música significaba cargar canciones, elegir discos y convivir con una biblioteca limitada pero personal. De hecho, en este artículo de Popastic se repasan 100 canciones que triunfaban en 2006, el año en que el iPod era el reproductor musical por excelencia para millones de personas.
Para muchos usuarios actuales, volver al iPod es también volver a esa relación más directa con la música.
Más que nostalgia: un péndulo cultural
Como apunta Emwhitenoise, este movimiento no es un rechazo absoluto al streaming, sino un ajuste. El acceso ilimitado a todo tipo de música ha sido revolucionario, pero también ha generado cansancio, dispersión y una sensación de pérdida de control.
El iPod no promete más, promete menos. Y precisamente ahí está su atractivo: un dispositivo “tonto” en el mejor sentido de la palabra, que hace una sola cosa y la hace bien.
¿Una moda pasajera o algo más?
Es difícil saber si este revival tendrá recorrido a largo plazo o si se quedará como una tendencia puntual. Pero lo que sí parece claro es que no surge de la nostalgia vacía, sino de una necesidad muy actual: desconectar para volver a disfrutar.
Quizá el iPod no vuelva a dominar el mercado, pero su regreso dice mucho de una generación que empieza a valorar el silencio tanto como la música.